La UE se prepara para ver el gas y la energía nuclear como «verdes»

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El texto propuesto, debatido durante meses y aún provisional, fue enviado por los Estados miembros el 31 de diciembre, poco antes de la medianoche.

LUKAS BARTHREUTERS

El Comisión Europea presentó del viernes por la noche al sábado un proyecto de etiquetado ecológico para plantas de energía nuclear y gas con el objetivo de facilitar la financiación de equipos que contribuyan a la lucha contra el cambio climático. El controvertido proyecto se trata en el contexto de grave crisis energética debido al aumento de los precios del gas, lo que está provocando grandes tensiones en los mercados mayoristas de electricidad y haciendo subir los precios de la electricidad para millones de consumidores en toda la UE.

La crisis también se produce en el momento álgido del compromiso de la UE con Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55% para 2030., lo que implica abandonar las tecnologías para hacer la transición a las llamadas energías limpias.

El texto propuesto, debatido durante meses y aún provisional, fue enviado por los Estados miembros el 31 de diciembre, poco antes de la medianoche, indican varias fuentes contactadas.

Le document établit les critères qui permettront de qualifier de « durables » les investissements dans les centrales nucléaires ou à gaz pour la production d’électricité, dans le but de réorienter la « finance verte » vers des activités qui contribuent à la réduction des gaz à efecto invernadero.

Oposición ambiental

El proyecto consiste en flexibilizar la consideración de energías que, si bien no emiten emisiones, son altamente contaminantes, como la nuclear. Su desarrollo está por verse, pero comienza con un impulso a la tesis de Francia, que se ha apostado por esta fuente de energía, frente a Alemania, que ya se ha deshecho de ella.

Presidente francés Emmanuel Macron anunció el pasado mes de octubre una inversión de 30.000 millones para reindustrializar Francia con una apuesta futura por la energía nuclear, considerándola una tecnología “clave”. El plan prevé la construcción de pequeños reactores nucleares de nueva generación con potencias inferiores a las actuales, así como costes de producción más económicos y una vida útil más corta.

En el camino, Francia, cuenta con el apoyo de países de Europa Central como Polonia Donde República Checa, que debe reemplazar sus plantas de carbón más contaminantes. Con la nueva etiqueta ambiental se generará una reducción en los costos de financiamiento, aspecto fundamental para que los Estados quieran apostar por este tipo de proyectos.

En el otro extremo, los ecologistas se oponen al reconocimiento de las centrales de gas (que emiten CO2) y la energía nuclear, para la producción de residuos radiactivos. La posición del resto de países de la UE será fundamental, con Alemania en mente, que han decidido renunciar a esta energía para siempre.

Producción intermitente de energía renovable

Pero los partidarios del gas como pro-nuclear coinciden en afirmar que las energías renovables (eólica, solar, etc.), ya etiquetadas por la Comisión, sufren de producción intermitente y no permitirán suministrar electricidad a bajo coste en los próximos años. .

La propuesta de Bruselas establece las condiciones para la inclusión de la energía nuclear y el gas, en particular un plazo.

Para la construcción de nuevas centrales nucleares, los proyectos deben haber obtenido el permiso de construcción antes de 2045. En cuanto a las obras que permitan extender la vida útil de las centrales existentes, deben haber sido autorizadas antes de 2040.

Según los criterios de

El proyecto de confianza

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