Consejos para la transición de la escuela secundaria a la escuela secundaria

los De vuelta a la escuela Es un momento que, para la gran mayoría de los niños, está cargado de emociones. Ya sea por la ilusión de empezar un nuevo curso o, por el contrario, por no querer que acabe el periodo vacacional. Los alumnos están nerviosos y los padres también, sobre todo si tus hijos van a hacer un gran cambio. puede ser el ir a la escuela por primera vez o la gran etapa de entrar en la adolescencia y pasar de la escuela a la secundaria. Un gran cambio que puede volverse estresante para todos, pero aún más para ellos. Un nuevo reto académico, con la aumento del número de asignaturas y profesores, además de aumentar las horas lectivas, lo que se suma al descubrimiento de un nuevo espacio y nuevas personas con quien hacerse amigo. Es normal sentirse desestabilizado ante tanta novedad e inseguridad ante lo desconocido.

Por tanto, los padres deben trabajar para minimizar los problemas que puedan surgir, como una adaptación incompleta. Eso es lo que nos han estado diciendo desde Departamento de Orientación JOYFE, que afirman que “además de los cambios propios del cambio de ciclo, ahora los alumnos interactúan con chicos y chicas mayores que ellos en un momento ya complicado, como es el de la adolescencia”. Para tener el menor impacto posible en sus resultados académicos y personales, les pedimos ¿Cómo afrontan este tránsito de la educación primaria a la educación secundaria?. Para empezar, una herramienta básica: “apoyar y tranquilizar”. Pero hay más

10 consejos para la transición de la escuela al instituto

1. Crea un horario de estudio

Una vez comenzado el curso y nuestro hijo ya ha asistido a los primeros días de clase, puede ser una buena idea elaborar un horario en el que se marquen las horas de estudio, pero también los que deben dedicarse a otras actividades. Dentro de estas horas de estudio, es bueno identificar el tiempo dedicado a hacer tareas, preparar resúmenes o hacer trabajos con anticipación y repasar lo visto en clase.

Ten en cuenta que el paso a la educación secundaria supone un aumento de horas lectivas y de carga escolar, que será mucho menos estresante si te ayudamos a organizarte. Claro, en este horario debe haber tiempo para la recreación y el descanso. Así, “mostraremos a nuestros hijos cómo una dedicación diaria y serena al estudio previene la aparición de posibles dificultades con las materias en clase”. Nuestro trabajo, habiendo establecido este cronograma, será simplemente supervisión, asegurándose de que tiene las condiciones adecuadas y las herramientas necesarias para el curso.

2. Mucha comunicación diaria

Un aspecto fundamental, incluso fuera de los estudios, es “mantener una comunicación fluida con nuestros hijos sobre su vida en la escuela”. Este es un aspecto, según los expertos, «clave para el buen desarrollo del curso». La familia debe estar disponible para escuchar, pero también para preguntar abiertamente cómo le va al estudiante en la nueva escuela. No abrume ni juzgue, pero preste atención y fomente la comunicación.

3. Mantener contacto continuo con el propio instituto o colegio

Otra comunicación importante es la que los padres deben mantener con el centro educativo, pedir información sobre los resultados y el progreso de su hijo en clase. Y los maestros deberían dárselo. Por ello, “deberéis acudir siempre que les convoque el tutor o cualquier otro miembro del profesorado, escuchando las medidas y consejos que se les ofrezcan”. Muchos padres, nos dicen, “se ponen a la defensiva o encubren a su hijo cuando lo llaman, pero la colaboración es clave para no perder la relación entre educadores (padres y maestros); Somos aliados, no enemigos».

4. Cuidado con los mensajes inverosímiles

A veces, no siempre, los niños transmiten mensajes equivocados a sus padres. Por ejemplo, “no tengo exámenes” o “no tengo nada que estudiar, ya hicimos todo en clase”. Eso puede ser cierto a veces, pero no siempre. Lo mejor es consultar la información con otros padres o con el propio colegio. Una vez más, en esta etapa muestran interés en algo que no sea la escuela o la universidad, pero es necesario controlar este aspecto.

5. Presta atención al tiempo que pasan en Internet

Además, a esta edad, «pueden aumentar significativamente el tiempo que pasan en Internet, especialmente en las redes sociales que comparten con sus compañeros. Desde el principio, y esto es importante, hay que fijar los horarios de uso, imponer unas reglas estrictas y un marco para ese tiempo de permanencia. «Su abuso generalmente está relacionado con el fracaso temprano en los estudios».

6. Establecer contratos negociados

Ambas partes, padres e hijos, deben acordar sus obligaciones. Negociando y apostando a contratos prefabricados entre qué hacer, qué no hacer, cuándo o cómo, “sueles ver que sale bastante bien”, ya que los chicos pueden beneficiarse de una serie de privilegios si el horario de estudio es el adecuado. se cumplen o se obtienen los resultados correctos, p.

7. Sé consciente de tu círculo de amigos

No, no es espionaje. Pero, a esta edad, los amigos de nuestro hijo son una gran influencia. El paso de la escuela al instituto representa también para ellos un gran cambio en el que se establecerán nuevas relaciones que, para nosotros, nos son desconocidas. Por ello, «debemos manténgase informado y esté atento a nuevas amistadesporque pueden ser muy positivos o al contrario”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.