Bruselas obliga a Escriv a reformular una de las claves de su reforma de pensiones

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Bruselas duda de la eficacia del MEI, la reforma con la que el Gobierno promete reforzar el sistema de pensiones. Fuentes de diálogo social aseguran que la ampliación de la duración de esta medida hasta 2050 ha sido discutida fuera de las mesas oficiales.

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escriv, durante un pleno en el Senado.JUANJO MARTÍNEFE

Bruselas tiene en la mira parte de la reforma del sistema de pensiones que el Gobierno llevó al Congreso el año pasado. En concreto, no está convencida de que el nuevo Mecanismo de Equidad Intergeneracional (IEM) -un recargo del 0,6% sobre las cotizaciones de los trabajadores hasta 2032 destinado a financiar el fondo de reserva de pensiones- sea capaz de respetar el compromiso del gobierno de hacer más sostenible el sistema frente a retirado de baby boomers y pide más garantías.

Precisamente, rechazada por la CEOE, la IEDM fue el primer punto de quiebre del gobierno con los actores sociales en un proceso de reforma de las pensiones para el que Bruselas pide el mayor apoyo.

Por otro lado, expertos e instituciones como el Banco de España cuestionaron inmediatamente los objetivos económicos de la fórmula, inicialmente estimada por la Seguridad Social en 50.000 millones de euros en diez años luego rebajó hasta poco más de 42.000 millones. Con unos ingresos estimados en 1.700 millones de euros anuales, los cálculos alternativos a Escriv reduce a casi la mitad la recaudación anunciada por la Seguridad Socialincluyendo el desempeño financiero del fondo de reserva.

El MEI era tan inadecuado que incluso sindicatos como CCOO Propusieron medidas hace un año para aumentar sus ingresos, como subir la tasa de cotización. Ahora, tras la divergencia en Bruselas, la reformulación más probable apunta a extender la duración de 2032 a 2050. Aunque el asunto no se ha tratado formalmente sobre la mesa de dilogo social para la reforma de las pensiones que acaba de comenzar, fuentes de al menos dos de los agentes que se sientan a la mesa confirman que esta posibilidad se ha comentado con miembros del Gobierno este verano. Servicios de estudio que analizan los ingresos generados con una aportación adicional del 0,6% hasta 2050 dudan que sea suficiente.

Mientras tanto, él, ministro de Seguridad Social, admitió ayer que hay un «debate técnico» con Bruselas precisamente sobre el MEI, la alternativa que presentó hace apenas un año a los agentes sociales como fórmula para sustituir el factor de sostenibilidad que el Gobierno había prometido derogar. Desde 2022, el factor de sostenibilidad introduce la esperanza de vida de los cotizantes en el cálculo de la pensiónpor lo que su incremento reduce el monto de las nuevas pensiones.

En su lugar, el Gobierno presentó el MEI como una fórmula “contingente y temporal” que no convenció a Bruselas. El incremento del 0,6% en las cotizaciones se prolongaría hasta 2032, año durante el cual el Gobierno estudiaría la situación para tomar la decisión adecuada: interrumpirlo por considerar que ya ha cumplido su objetivo de garantizar la sostenibilidad del sistema; prorrogarla, recurrir a otras medidas como la rebaja de las pensiones…

Esta falta de especificidad es de lo que no es ajena Bruselas, aunque Escriv le quite hierro. «No diría que no está convencido, tiene dudas, un retraso técnico, intelectual», agregó. Si bien fuentes cercanas a las negociaciones señalan que están «luchando» con la Comisión para convencerla de que la MRI será suficiente, admiten que su carácter «contingente», el hecho de que en diez años habrá que reevaluarla, es lo más gran obstáculo “Es una fase en la que aún no estamos” estas fuentes indican en referencia a la negociación pero sin excluir la medición.

La sostenibilidad del sistema de pensiones es un debate abierto no solo por reformas como el MEI que intentan garantizarlo para cumplir los compromisos exigidos por Bruselas de enviar fondos de recuperación. también es para las consecuencias de otras derogaciones como el índice de revalorización de las pensiones e indexar el sistema al CPI. Con la revalorización automática de las prestaciones contributivas en base al IPC medio del año entre diciembre y noviembre, las pensiones aumentaron un 2,5% el año pasado, dicho cálculo resultó en un 2,5%, pues finalmente. Solo en 2022, el gasto en pensiones ya ha batido un nuevo récord de desembolso de 171.165 millones de euros, un 4,8% más que este año y absorbiendo uno de cada cuatro euros del gasto total de los presupuestos generales del Estado.

Pero será en 2023 cuando el sistema dé cabida a un fuerte incremento del gasto derivado del compromiso de que todos los pensionistas verán mejoradas sus prestaciones con el IPC, que hasta agosto aumentaba un 10,5% interanual. Escriv aseguró ayer que en los próximos meses la inflación disminuirá, aunque esta moderación no impedirá que el Estado tenga que asumir un incremento del gasto de unos 13.000 millones de euros.

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